En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

“Luis Tierrasnegras” en sus imágenes publicadas en el magazine “Quién” que tienen como marco la oficina Biblioteca de Jacobo Zabludovsky ubicada en la Torre Esmeralda de la ciudad de México en el Distrito Federal, es la referencia que nos transporta a escudriñar algunos de los libros que conforman la colección del periodista. Hoy gracias a la tecnología y al acceso de la información, este viaje ha sido toda una experiencia inigualable.

Hoy gracias al ingenio de nuestro editor Álvaro López la mesa de redacción tiene entre sus curiosidades una introspección cercana a la vida personal del periodista Jacobo Zabludovsky.

Serán seleccionados algunos de los libros que conforman la colección personalísima del mismo Jacobo. Entre los temas que se han seleccionado escudriñar encontraremos el libro de Robert Capa (Fotógrafo de guerra), Lola y Manuel Álvarez Bravo, Caballo de Troya de JJ Benítez. BUGATTI, el automóvil… De Fernando Savater “Mira por dónde”.

El exilio español en México 1939-1982. El Honor de Peter Kramer. Hussein of Jordania. Gesta en el Golfo y El Cuarto Poder de Jeffrey Archer.

La imagen de este cover corresponde a la última entrevista realizada por la revista Quién hace unas semanas, antes de la partida del periodista de “La Entrevista, del Tango y de la fiesta de los toros.”

Este es nuestro tributo póstumo a una de las figuras clave del periodismo institucional en el México de 1950 al año 2015.

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky en FANPAGES

En la Biblioteca de Jacobo Zabludovsky en FANPAGES

Jacobo Zabludovsky 1928-2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

México, D.F. El periodista Jacobo Zabludovsky falleció la madrugada de este jueves por un derrame cerebral en el hospital ABC, donde se encontraba internado por una deshidratación, se informó en la cadena Televisa. Zabludovsky llevaba una semana hospitalizado y murió de un derrame cerebral, dijo a la televisora Arturo Corona, productor del programa que conducía en radio.

La levaye (funeral judío) se llevará a cabo este jueves a las 13:00 horas en el Panteón Antiguo, informó el periodista Joaquín López Dóriga vía Twitter. Anoche, en la cuenta de Twitter de Jacobo Zabludovsky se anunció que se encontraba mal de salud, por lo que no iba a gestionar sus redes sociales. Leyenda del periodismo de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país, y de los primeros tres lustros de este, Jacobo Zabludovsky Kravesky nació en la Ciudad de México el 24 de mayo de 1928. Se graduó como licenciado en Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1946, a la edad de 18 años, inició sus actividades periodísticas en Cadena Radio Continental, donde se desempeñó como ayudante de redactor de noticias. Un año después ingresó a XEX-AM como subjefe de Servicios Informativos. Dos años después, en 1950, con el inicio mismo de la televisión en México, trabajó en la producción y dirección de los primeros noticieros de la televisión mexicana, medio de comunicación al que estuvo ligado la mayor parte de su vida. Condujo durante 27 años el noticiero 24 Horas, espacio noticioso que marcó una época en la historia de la televisión mexicana en la segunda mitad del siglo pasado. Lo hizo hasta 1998, cuando por decisiones de los directivos de Televisa dejó la conducción; dos años después renunciaría a la empresa que hasta ese entonces fue su casa, como él mismo la definiera.

Esta renuncia se da en solidaridad con su hijo Abraham Zabludovosky, quien dimite a dicha empresa tras conocer el nombramiento de Joaquín López Dóriga como titular del noticiero estelar nocturno, después de la salida de Guillermo Ortega, quien había sustituido a su padre dos años atrás. Tras su salida de la empresa televisiva, Jacobo Zabludosky regresó a la radio en 2001, para conducir de manera muy exitosa el noticiero de “De una Tres”, en la estación La 69, del Grupo Radio Centro, que rápidamente se convirtió en el programa de noticias con mayor audiencia. Cuestionado por su papel al frente del noticiero televisivo por casi tres décadas, donde se le señaló como el vocero del presidencialismo, en su paso final por la radio, vivió una transformación, con un periodismo más crítico y renovador, donde se le percibió con una mayor libertad. En su larga trayectoria periodística, es memorable su crónica radiofónica de los primeros momentos tras el sismo de 1985 en la capital del país, cuando desde el teléfono de su automóvil, sin señal de televisión, narró el mayor desastre natural sufrido por la ciudad de México desde la época de la Conquista. Con casi 70 años dedicados al oficio periodístico, Jacobo Zabludovsky ha dado cuenta de numerosos hechos de trascendencia histórica, como el triunfo de la Revolución Cubana y la llegada del hombre a la Luna, por citar solo dos. Pero en su haber, está también las entrevistas a personajes de todas las esferas y ámbitos, como la de Salvador Dalí, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Gabriel García Márquez y María Félix, entre otras.

Periodista nato, amante del tango y de la fiesta brava, defensor de la Ciudad de México, de su patrimonio cultural y arquitectónico, Jacobo Zabludovsky recibió una larga lista de premios, condecoraciones, diplomas y nombramientos nacionales e internacionales. Solo algunas de estos galardones son: Dos premios Ondas, en Barcelona, España; La Orden de las Artes y las Letras, otorgado por el Ministerio de Asuntos Culturales de la República Francesa; el Primer Premio Internacional de Periodismo Rey de España; diez premios nacionales del certamen nacional de Periodismo en México y doctores Honoris Causa de varias universidades, entre ellas la Hebrea de Jerusalem.

Pero uno muy especial, que él mismo definió como “el mejor regalo de su vida”, recibido el 24 de mayo de hace un año, justo en su cumpleaños número 86, en la capital de Argentina: la Orden del Porteño, entregada por la Asociación Gardeliana de Buenos Aires, como un homenaje muy especial a un verdadero amante del tango y de su historia, y, por añadidura, de Carlos Gardel, de quien poseía la colección más grande de discos originales de quien se le conoce también con el sobrenombre irónico de “El Mudo”.

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Jacobo Zabludovsky 2015

Don Jacobo Zabludovsky

Don Jacobo Zabludovsky

Jacobo Zabludovsky 2015 desde nuestras fanpages

Jacobo Zabludovsky 2015 desde nuestras fanpages

Jacobo Zabludovsky recibe presea “Carlos Lazo”

Jacobo Zabludovsky

Jacobo Zabludovsky

El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, entregó la medalla “Carlos Lazo” a Jacobo Zabludovsky, a nombre del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, en reconocimiento a sus acciones y prolongada contribución al desarrollo urbanístico de la capital del país. El mandatario capitalino se refirió al periodista como “un hombre que ha sabido contar historias a lo largo de muchos años y ha participado en el terreno de los hechos, y por el cariño que le tiene a la ciudad, hoy es miembro del Consejo Consultivo para el Rescate del Centro Histórico y presidente del Consejo del Rescate Integral de la Merced”.

El mandatario capitalino, acompañado del secretario de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Jorge Ramírez Marín, celebró el nombramiento del periodista mexicano como miembro honorario de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y la Asociación Mexicana de Urbanistas. En presencia del Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, José Narro Robles; los presidentes de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos, Fernando Méndez Bernal y de la Asociación Mexicana de Urbanistas, Joaquín Álvarez Ordóñez, se realizó el homenaje póstumo al arquitecto Abraham Zabludovsky, quién también recibió la presea “Carlos Lazo”, que por primera vez distingue a personalidades que se destacan por su labor en beneficio de las ciudades mexicanas.

Don Jacobo Zabludovsky

Don Jacobo Zabludovsky

Jacobo Zabludovsky

Jacobo Zabludovsky

Mar Adentro… opciones de periodismo

Otros enlaces que nos llevan a contextos de “Responsabilidad de los medios de comunicación”

 

Réplica a Don Jacobo Zabludovsky

BUCARELI POR JACOBO ZABLUDOVSKY

La marcha fue un eco de gritos de angustia capaces de mover voluntades políticas sensibles a las demandas populares

Ayer entró a la Ciudad de México una columna de ciudadanos que partió de Cuernavaca y llegó al Zócalo para abundar en el deseo general de recobrar la paz en el país. El detonante de esta demostración de apoyo a la iniciativa de un padre dolorido fue el asesinato de su hijo y seis amigos, sin definirse hasta el momento la motivación cierta del crimen, a pesar de la captura de supuestos sospechosos. Se justifica la marcha, inevitable imagen de una especie de plebiscito sobre la guerra que el Presidente Felipe Calderón declaró y ha mantenido contra el narcotráfico, caldo gordo de la irrefrenable ola criminal que padecemos.Es hora de preguntarse, en un ejercicio de autocrítica, si lo políticamente correcto es también lo periodísticamente cierto. Llega el momento de hacer una pausa para considerar si la coincidencia entre la intención política y la función informativa es razonable.

La “Marcha por la paz, la justicia y la dignidad” exige al señor Calderón detener la violencia y restablecer la seguridad en el país. Es un anhelo general, elemental y auténtico. Parte de una realidad aritmética: las cifras prueban que la guerra de don Felipe ha fracasado. Pero, ¿por qué y hasta dónde ha fracasado? Evitemos que criticar por sistema nos impida analizar el problema con frialdad y hacer un balance sereno de pérdidas y ganancias.

El ejercicio de la crítica, según lo he manifestado en más de un Bucareli, es esencial al periodismo en esta etapa del desarrollo democrático de México. Los derechos, como nuestras facultades físicas o mentales, deben ejercerse so pena de atrofia y extinción. El periodismo tiene hoy la obligación de actuar como factor de equilibrio, freno y contrapeso de los poderes constitucionales o fácticos. Las pocas voces libres deben hacerse presentes, elevando la crítica a herramienta defensiva de derechos amenazados. Es preferible su abuso a su ausencia.

El error garrafal de don Felipe fue declarar la guerra a un enemigo de cuya fuerza no tenía la menor idea, empleando los pocos recursos a su alcance contra una organización perversa muy superior en todos sentidos. Cuando se dio cuenta de que el salón de la Tesorería no era el campo de batalla, sacó soldados y marinos a las calles y emprendió un combate en serio. Un periódico tan respetado como The Economist publicó el 14 de abril un estudio sobre el asunto. Afirma que “México ha empezado a contestar y su tenaz ofensiva contra las mafias de la droga las ha desplazado a Centroamérica”. Es una señal de que la estrategia empieza a funcionar y agrega: “Guatemala, Honduras y El Salvador están hoy entre los más violentos lugares de la Tierra, más mortíferos que las áreas convencionales de guerra”. La lucha de los mexicanos ha obligado a los traficantes a buscar lugares más seguros y se están yendo al Sur. Eso parece ser una explicación a favor de don Felipe, pero la infección de América Central no alivia la nuestra, no la sustituye, sólo la extiende.

El costo para México ha sido altísimo en dinero y vidas y a la lista de bajas se han sumado víctimas de delitos ajenos a la lucha contra el cultivo, comercio y consumo de narcóticos. Resulta irónico que la muerte del joven Sicilia, impulso de la marcha culminada ayer, no sea, según los datos conocidos, producto de la guerra contra las mafias de la droga. En la misma canasta se han puesto venganzas, riñas, secuestros, migración, complicidad, delitos comunes y hasta crímenes pasionales. Véase como se vea, el mayor número de víctimas se debe a las drogas. Y 40 mil son muchos muertos.

Llega el sexenio a su otoño y no se encuentra la receta mágica. A corto plazo las balas son aspirinas. A largo, tan largo que no se le ve el fin, la destrucción de las raíces del mal: la miseria, la desigualdad, la corrupción, el encubrimiento, la ignorancia. Y, capítulo aparte, la impunidad: Pasta de Conchos, guardería infantil del Seguro Social en Sonora, centenares de asesinatos colaterales, abusos de la fuerza, violaciones de derechos humanos. Crímenes sin castigo. Un catálogo de causas es la causa de la gran protesta de ayer, producto dramático de la desesperación, del estar hasta la madre, del desgaste del Gobierno.

Viejos y nuevos rencores se ventilaron en el ágora tradicional de los mexicanos.La marcha fue un eco de gritos de angustia capaces de mover voluntades políticas sensibles a las demandas populares. Las quejas del hambre, hambre de pan y justicia, deben ser escuchadas, atendidas, acatadas. Es en la respuesta a esas voces donde se aprecia el espíritu de los gobernantes. Y su dimensión histórica.

Para bien o para mal.

“El periodismo tiene hoy la obligación de actuar como factor de equilibrio, freno y contrapeso de los poderes constitucionales o fácticos”…
Estimado don Jacobo el periodismo podrá tener muchas misiones… Informar y ser un enlace entre Gobierno y Gobernados alguna de ellas. Solo que el periodismo hoy está y desde hace muchos años gritando, exponiendo hasta el cansancio, entregando la vida, la garganta, la voz… en una tierra de impunidad, de ausencia de conciencias, de responsabilidades especialmente con la comunidad. Y el periodista no es ningún contrapeso sin el apoyo de la empresa y por supuesto de la comunidad.
El periodista asume muchas responsabilidades y el aumentar en forma tácita como expone el liderazgo ante el poder, y especialmente ante un PODER FÁCTICO para ser el fiel de balanza, mediador o factor de contrapeso, es algo que muchas veces la sociedad no merece… saludos  Alvaro López

Editoriales de Don Jacobo

  • BUCARELI POR JACOBO ZABLUDOVSKY

Cuatro décadas después de preguntarle a Paz si la tv cumplía su función social, sus declaraciones parecen de hoy para calificar el periodismo de opinión actual “El pensamiento moderno es crítico”, me dijo Octavio Paz en una entrevista publicada en Siempre en abril de 1971.

Pasaron 40 años hasta la semana pasada en que un amigo me envió la fotostática de la conversación que había olvidado y mantiene la fuerza y claridad características de Paz, tanto como su actualidad. Las declaraciones parecen hechas hoy para calificar el periodismo de opinión actual y su misión en el México contemporáneo.

“El pensamiento moderno desde el siglo XVIII ha sido crítico y la palabra crítica figura constantemente en el vocabulario de los filósofos, de los hombres de ciencia y de los artistas de los siglos XIX y XX. Una de las obras que inauguran el mundo moderno, la más importante de Kant, se llama justamente Crítica de la razón pura. Nuestro arte ha sido crítico de Goya a Picasso, de Balzac a Joyce. Los poetas han sido críticos de Baudelaire a Pound, y la ciencia ha sido también crítica, a veces sin proponérselo. Por ejemplo, en su época el evolucionismo de Darwin fue considerado una teoría inmoral, subversiva, como más tarde el sicoanálisis de Freud y, claro, en la Rusia de Stalin la genética fue denunciada como idealista y burguesa”, dijo Paz.

“Los escritores que quieran ser útiles, su verdadero gesto debe ser fuera del Estado, como conciencia crítica de su pueblo o, por lo menos, como su propio yo individual. Tampoco soy partidario de que los intelectuales, sobre todo los escritores, los poetas, los artistas, formen parte de partidos políticos. Con esto no quiero decir que los escritores no deban tener opiniones políticas; al contrario, un escritor, puesto que es un ser social, un ser que vive en el mundo moderno, debe tener opiniones y convicciones políticas, pero si pertenece a un partido político hay el peligro de que, incluso sin darse cuenta, ponga su arte o su pensamiento al servicio de las necesidades del momento”.

He omitido mis preguntas para ajustarme al espacio de este Bucareli. Octavio respondía: “Yo siempre estuve en contra del realismo socialista; me parecía que ninguna burocracia, menos la burocracia del partido comunista, podía convertirse en legisladora en materia de estética. Una de mis dificultades hace muchos años con Neruda, poeta al que admiro, consistió precisamente en este problema de la libertad del arte. Yo creo profundamente en la libertad de los artistas”.

Era la época en que Octavio Paz colaboraba en el noticiero 24 Horas, de Televisa. Le pregunté si la televisión cumplía su función social: “Como escritor es una de las cosas que más me preocupan. Quizá sea bueno que me refiera un poco más al problema.

En este momento México trata, aspira a tener una vida democrática mejor, más plena, más libre y esto implica un cambio… Es necesario devolverle al pueblo de México lo que las burocracias le han usurpado…

En lo que se refiere a los medios de comunicación, me parece que es necesario desaparecer la uniformidad y el conformismo; es necesario introducir la crítica lo mismo en la prensa diaria que en la televisión, en la radio. La prensa mexicana, con contadas excepciones, no cumple su deber, no cumple su misión de informar críticamente a la gente. Por lo que se refiere a la radio y la televisión, la situación es quizá peor. La televisión en México ha sido un instrumento comercial que ha tenido como objeto divertir al pueblo, y cuando digo divertir exagero, porque más que divertir se ha encargado de adormecerlo, de hipnotizarlo. A mi juicio el radio y la televisión no tienen por misión adormecer, sino despertar las conciencias… es necesario que haya diálogo, la voz de México no es una voz, son muchas voces… es necesario que en la radio y la televisión oigamos esta pluralidad de voces; así podremos conocernos y reconocernos en otros mexicanos”.

Cuatro décadas después las palabras de Paz suenan a repique reciente. Su opinión mantiene su valor aumentado por la prueba del tiempo, agravado y agraviado por una concentración de medios que entonces era un reflejo del monopolio de todos los poderes en un solo partido político, pero que hoy, cuando México se ha abierto a la democracia y a la posibilidad de ejercer mayor libertad, no se entiende más que como resultado de la colusión de intereses que no son los de la mayoría de los mexicanos.

“La aspiración histórica del movimiento estudiantil de 1968 fue la aspiración hacia la democracia. La palabra clave era democratización y correspondía a lo que quería y quiere el pueblo de México. En 1971 la palabra clave es crítica”, dijo Paz.

Cuarenta años más tarde, sigue siendo. La diferencia es que en aquel entonces era difícil ejercer la crítica. Hoy no la practica el que no quiere, no puede o no le conviene.
Paz presente.